Beauty models. The old Museum of Artistic Reproductions
Museo Maricel
15 de diciembre de 2023 – 9 de febrero de 2025
Comisariada por Ignasi Domènech
El Museo Maricel presenta la exposición " Modelos de belleza. El antiguo Museo de Reproducciones Artísticas" , una exposición que reúne 200 piezas de mobiliario, vidrio, pintura, escultura, porcelana, cerámica, esmalte, yeso y mosaico, que conformaron esta colección creada a finales del siglo XIX para acercar el arte a la población. Una parte importante de este antiguo museo forma parte del fondo del Palau de Maricel y constituye el eje central de la exposición. La exposición, organizada por los Museos de Sitges, está comisariada por Ignasi Domènech y podrá visitarse hasta el 19 de enero del próximo año.
En 1890, el Ayuntamiento de Barcelona creó el Museo de Reproducciones de Barcelona, inicialmente llamado Museo de Reproducciones Artísticas, Arquitectura, Escultura y Artes Suntuosas. Esta iniciativa buscaba reunir reproducciones de algunas de las grandes obras de arte universal para que pudieran ser contempladas y admiradas por las clases populares, en una época en la que el turismo y las posibilidades de viajar y acceder a la cultura eran limitadas. La creación del museo representó uno de los proyectos intelectuales más ambiciosos y modernos de la Cataluña de finales del siglo XIX, así como una de las apuestas más impactantes para promover la difusión del arte entre la población.
El Museo exhibía piezas de arquitectura, escultura, cerámica, vidrio, mosaico, esmalte, joyería, mobiliario y tejidos, entre otros. Incluso contaba con una biblioteca especializada, que dio origen a la actual Biblioteca Nacional de Historia del Arte, actualmente Biblioteca Folch i Torres, en el Museo Nacional de Arte de Cataluña.
El contexto histórico. El Museo de Reproducciones de Barcelona siguió los parámetros de otros museos de reproducción que proliferaron en Europa a lo largo del siglo XIX, algunos de ellos integrados en secciones de otros museos nacionales. Su objetivo era reproducir copias de grandes obras —no necesariamente pinturas y esculturas— del arte universal y ponerlas a disposición de toda la población.
Para Barcelona, la política de crear museos desde cero (a diferencia de Madrid y otras ciudades que fueron capitales de estado, aquí no existían colecciones históricas), proponía la creación de un museo basado en reproducciones de calidad que pudieran servir, como los originales, para mostrar las formas –y el espíritu que de ellas surgía– de una amplia gama de temas artísticos.
Desde la perspectiva actual, puede resultar difícil comprender el propósito de tales instituciones, ya que se tiende a valorar sobre todo la existencia del original. Sin embargo, en el siglo XIX, las copias tenían un valor y una función muy específicos. Artísticamente, eran apreciadas porque eran realizadas por escultores profesionales que lograban un resultado de gran detalle y calidad.
Al mismo tiempo, era importante que las reproducciones ofrecieran modelos de calidad para la potente industria catalana. Con la Revolución Industrial, cuando aún no existía el concepto de diseño, comenzaron a producirse objetos antiestéticos que contrastaban con las notables creaciones de los artesanos. Se consideraba esencial que se fabricaran productos decorativos que fueran a la vez útiles y bellos, y que las fábricas catalanas pudieran competir con las de las grandes ciudades europeas.
Finally, following pedagogical principles, the works were considered a good method for Fine Arts students to learn about the artistic manifestations of the past and be inspired by them. It is for this reason that the reproduction museums were closely linked to the academies, which were the most important centers of artistic training at the time. Likewise, the copies also served to educate the general public and acquire knowledge of Art History.
The Museum of Reproductions of Barcelona. The Barcelona City Council, under the mandate of mayor Francesc Rius i Taulet (1872 – 1889), created several artistic and archaeological museums in the old pavilions of the Universal Exhibition. The most important and largest was the Palau de la Indústria, now gone, which consisted of a fan-shaped floor plan with a central pavilion. It is here where it was decided to locate the Museum of Reproductions of Barcelona, founded in 1890. It was one of the first three public museums in the city, along with the Museum of Fine Arts and the Archaeological Museum (which from 1892 would be called the History Museum).
The idea of founding a Museum of Reproductions in Barcelona had its origin in several articles by Francesc Miquel i Badia, between 1870 and 1889. Finally, the City Council inaugurated the Museum on Saint Peter's Day in 1891. It was managed by same council during the first years and in 1907 it passed into the hands of the Museums Board.
The life of the Museum, however, had obstacles from very beginning. In 1902, the City Council dismantled its headquarters and collections were scattered. In the following years, it had several locations and was the protagonist of different frustrated projects, until in 1935 part of its funds were allocated to the Palau de Maricel, which had been empty since 1921, due to the departure of its promoter and owner, American collector Charles Deering.
The rest of the collections that were not moved to Sitges ended up disappearing. Only what reached the Palau de Maricel survived of what was the Museum of Reproductions in Barcelona, exhibited in various rooms and spaces of the building.
The exhibition Sitges Museums organized the retrospective and monographic exhibition Beauty models. The old Museum of Artistic Reproductions, which emphasizes an important episode in our history of museums. The exhibition is made with a selection of the works in the Palau de Maricel, in addition to 18 pieces of plaster, which come from the Higher School of Conservation and Restoration of Cultural Assets of Catalonia. They are also works from the collection of the Museum of Reproductions, which were stored in the Palau Nacional (now the National Museum of Art of Catalonia), and which were brought to the School in 1992.
Todas las reproducciones del Museo de Reproducciones de Barcelona —y, por lo tanto, también las que se exhiben en esta exposición— se realizaron en el siglo XIX, la gran mayoría entre 1870 y 1890. Por lo tanto, las obras y objetos presentados tienen alrededor de 135 años y ya son auténticas antigüedades. En los casos en que se conoce la autoría, puede tratarse de artistas (Paul Soyer, Georges Pull, Janvier Chiurazzi...) o de manufacturas, a menudo familiares (Fligli di Giuseppe Cantagalli, Compagnia Venezia Murano, O. Madrassi...).
La exposición "Modelos de Belleza". El antiguo Museo de Reproducciones Artísticas presenta 200 piezas, de las cuales 80 son obras de vidrio, en su mayoría de la Compagnia Veneziana Murano Salviati & Co. Predominan los jarrones y vasos, pero también hay jarras, jarrones y botellas.
La exposición también exhibe unas cincuenta piezas de cerámica, especialmente cuencos y jarrones con motivos naturalistas. Los esmaltes, por su parte, reproducen piezas que son copias de originales del Louvre o que siguen los modelos de los talleres de Limoges.
Entre los muebles expuestos se encuentran armarios, cómodas y cómodas, mientras que las pinturas incluyen reproducciones de frescos de la Basílica de Sant Francesc d'Assís y mosaicos de Sant Vidal de Rávena. Entre las esculturas, se encuentran copias del propio David o de Pedro III el Ceremonioso, procedentes del Museo del Tesoro de la Catedral de Girona, entre muchas otras.




